Cortijo Miraflores 1704

El Centro Cultural Cortijo Miraflores ocupa un edificio emblemático de la ciudad, cuya antigüedad se remonta a 1704, cuando D. Tomás Domínguez lo edifica sobre los restos de lo que entonces se conocía como Cortijo del Prado de San Francisco.

Concebido como explotación agrícola, contaba en sus inicios con un trapiche de azúcar y un molino de aceite de tracción animal. En 1756 se amplia la edificación y se diseñan y plantan sus jardines en el flanco sur de la finca, si bien es en 1850 cuando se introducen las especies exóticas que lo caracterizan, traídas por D. Tomás Domínguez Artola, Intendente General de Filipinas, a su regreso de estas Islas.

En la primera mitad del siglo XIX el conjunto es ya conocido como Cortijo Miraflores, y a mitad del siglo cesa la explotación del trapiche de azúcar y se introduce la maquinaria del molino de aceite. La restauración llevada a cabo en 2001 le confiere su aspecto actual y permite la ubicación de los diferentes servicios que le confieren su carácter de centro cultural.

En él se ubica el Fondo Histórico del Archivo Municipal, este patrimonio documental de la ciudad es el producto y el testimonio a su vez, de sucesos, acontecimientos, decisiones y circunstancias varias que han concurrido en el espacio histórico y físico marbellí.

Por ello, la naturaleza del Archivo y su contenido son la suma de un proceso en el que se unen la historia del municipio y la de la institución. Se conserva así documentación generada por el municipio durante casi cinco siglos, entre 1504 y 1975, llevando a cabo su conservación y organización para la puesta en valor de sus fondos como patrimonio documental para todos los ciudadanos, tanto investigadores como público en general.

Por último, las Salas de Exposiciones y de Conferencias, permiten un uso polivalente de los espacios donde los actos literarios y las artes plásticas ocupan un lugar preferente.

Museo del Aceite

En la parte norte del edificio se encuentra una completa almazara que reúne un molino de aceite accionado mediante maquinaria hidráulica con transmisión mediante poleas, dos prensas – también hidráulicas – para la obtención del jugo de la pasta de la molienda, y diversos depósitos para la decantación del aceite.

Toda la ingeniería está realizada mediante fundición en la segunda mitad del siglo XIX, y son notables vestigios del nivel de desarrollo e importancia social de esta industria en la provincia en aquellos años (las máquinas están realizadas en Málaga y Antequera).

Diversos objetos relacionados con la práctica del molino, tales como una báscula, jarras de medidas, objetos de laboratorio para la medición de la acidez y útiles usados en las maquinarias, también se conservan en este espacio.

Mención aparte, por no relacionarse con la cultura del aceite, merece la prensa de higos del siglo XVII ejemplo histórico de una de las industrias más emblemática de la provincia de Málaga. Las maquinarias han sido totalmente restauradas al detalle.

Asimismo, tanto el resto de los enseres y el propio espacio han sido cuidadosamente rescatados para ser mostrados junto a diversos recursos didácticos (fotografías, paneles explicativos, etc.)

Exposición de Arqueología

La exposición arqueológica se ubica en la sala del molino de aceite. Consta de siete vitrinas, tres paneles explicativos, tres maquetas y elementos exentos. Esta muestra recoge una visión de la prehistoria e historia de Marbella desde el Paleolítico Inferior a la Edad Moderna.

Las piezas expuestas en las vitrinas siguen una visión secuencial, excepto la primera que reúne elementos de arqueología submarina de época romana. Ésta se complementa con diversas piezas anexas situadas en su contorno: ánfora romana, cepo fenicio, cepo romano, contrapesa y bala de cañón de época moderna.

A partir de la segunda vitrina se aborda la mirada secuencial desde el punto de vista arqueológico del término municipal de Marbella, aunque con algunos matices por cuestiones técnicas, de espacio expositivo y estéticas.

En el segundo expositor, encontramos en su parte inferior los útiles líticos más antiguo, datados en el Paleolítico Inferior (1.500.000 a 100.000 a.C.), correspondiente a un asentamiento en superficie en Coto Correa (Artola). Además, están expuestos una serie de útiles de sílex de cronología indeterminada del yacimiento de los abrigos de Puerto Rico. En su parte superior podemos observar las piezas más interesante de la colección, se trata de una muestra del Neolítico Medio Andaluz (4.500 a 3.500 a.C.), periodo cuyo hábitat se desarrolla en cuevas y en el que los yacimientos de Pecho Redondo, Palominas y Abrigos de Puerto Rico nos ofrecen vasos de cerámica, pulseras y lámina de sílex, siendo utensilios votivos funerarios.

La parte superior del tercer expositor recoge una serie de piezas con una cronología imprecisa, encontradas en superficie en Coto Correa; la serie de machacadores y hachas de piedra se encuadran a una tipología utilizada tanto en el Neolítico como en el Calcolítico. En su parte inferior se muestran microláminas de sílex, preferentemente de los abrigos de Puerto Rico, con una cronología también indeterminada.

Sigue un hacha de piedra pulimentada del yacimiento de Cerro Torrón del Calcolítico, período de transición hasta la llegada de los fenicios en el siglo VI a.C. que dará lugar al período orientalizante, que se prolongará hasta la llegada de los romanos a mediados del siglo I a.C. Este período se representa en el espacio con algunas piezas singulares, entre las que caben destacar una punta de flecha y una moneda de Cerro Torrón y parte de un plato de pescado y fusayolas del yacimiento de Cerro Colorao.

En el cuarto expositor nos encontramos en su parte superior con la continuación de cerámicas del período anterior pertenecientes a los yacimientos ya citados, junto con una pesa de telar. En el inferior, a la vez que en el siguiente expositor, entramos en la facies cultural de la época romana, que nos muestra los distintos tipos cerámicos: campaniense, terra sigillata sudgálica o terra sigillata hispánica, que conforman la ocupación romana tanto republicana como imperial.

De estas piezas caben destacar las urnas funerarias, un cuenco y un fragmento con el sello GERMINI. OF, además de útiles de hierro, vidrio y fragmentos de estuco, mármol y mosaico. La mayoría pertenecientes a los yacimientos de la Villa Romana de Río Verde y las Termas de Guadalmina.

La parte superior del siguiente expositor comienza con el período de transición a la llegada de los árabes con dos jarritas votivas de la Basílica Paleocristiana de Vega del Mar, confluyendo en la parte inferior con diversos elementos ya de la época de dominación musulmana: candiles, pesa de telar, y cerámicas decoradas. Sigue esta época representada en la parte superior del siguiente expositor con jarritas, redoma, marmita y parte de una ataifor, algunas de ellas del Castillo de Marbella.

Por último, la parte inferior completa el recorrido histórico con monedas, medallas, anillo y una jarra de época moderna, esta última también del Castillo.

La exposición se complementa con tres paneles explicativos y tres maquetas que representan los tres grandes yacimientos de la época romana y tardorromana: la Villa Romana de Río Verde, las Termas de Guadalmina y la Basílica Paleocristiana de Vega del Mar.

Abierto de Lunes a Viernes (Festivos cerrado) /

Horario / Timetable: 
Invierno/Winter: 09:00 - 20:30 hrs 

Verano/Summer: de lunes a viernes / Monday to Friday 09.00 - 20.45 hrs. Weekends and holidays closed.

Entrada Gratuita/ Free Entrance


 

36.516028, -4.889051

Avenida Jose Luis Morales y Marin, s / n